El Bicarbonato de sodio - Historia
La sal ha sido fundamental para la conservación de alimentos desde
épocas prehistóricas, además de usarse en ritos religiosos en las
civilizaciones griega, romana, hebrea y cristiana.
Moneda de cambio en las rutas de los mares Egeo, Adriático y Mediterráneo,
fue objeto de impuestos y tributos en los países asiáticos desde épocas
remotas. Al parecer se utilizó como dinero en el Tíbet y Etiopía. El término
“salario” deriva de la palabra salarium, vocablo latino que aludía a la
asignación de sal que se entregaba a los soldados que servían en el ejército
romano.
Podemos afirmar que la utilización del bicarbonato de sodio y del
carbonato de sodio no es una cosa actual y moderna. El ser humano lo ha
empleado desde la noche de los tiempos.
El bicarbonato y el carbonato de sodio son el producto de las cenizas
de determinadas plantas, de ahí su nombre en inglés Soda ash (ash significa
ceniza). No olvidemos que la ceniza, utilizada como detergente desde tiempos
inmemoriales, no es otra cosa que una mezcla de carbonato de sodio y de potasio.
Hace más de 6000 mil años los egipcios empleaban el bicarbonato con
distintos fines.
Las primeras pistas de uso del bicarbonato de sodio se encuentran en
el antiguo Egipto. La gente empleaba regularmente una mezcla compuesta de
carbonato de sodio y bicarbonato de sodio que llamaban natrón.
Este mineral se obtenía a partir de la evaporación del agua de un lago
salado. Su utilización era múltiple: se empleaba para la higiene personal
porque la gente lo usaba como jabón, para lavar y teñir tejidos, para producir
cristal y, además formaba parte de numerosos ingredientes necesarios para el
proceso de momificación.
También fue utilizado por los europeos y romanos por más de 2000 años
para hornear, hacer vidrio, medicinas, la limpieza, fabricación de papel y en
muchos otros rubros.
Debido a sus atributos llegó a tener una gran demanda en momentos en
que la quema de algas ya no podía cubrir las grandes necesidades de los
clientes.
Nicolas Le Blanc inventó en el siglo XVII un proceso químico para
producirlo en cantidades suficientes, aunque nocivo para el medio ambiente.
En 1846, dos pasteleros de Nueva York, John Dwight y Austin Church,
ansiosos por encontrar un buen producto que elevara la masa, constataron que el
carbonato de sodio asociado a la leche daba lugar a un gas carbónico, con el
efecto de la levadura. Apoyándose en dicha constatación, consiguieron refinar
el carbonato de sodio hasta dar con el bicarbonato de sodio.
Con el tiempo, el químico Ernest Solvay encontró un procedimiento
sencillo, económico y ecológico para producir bicarbonato de sodio a nivel
industrial. Su nuevo sistema de producción no exigía altas temperaturas para la
transformación de la sal de calcio en bicarbonato. El amoníaco empleado para el
proceso de fabricación podía reciclarse.
Por lo tanto, su proceso de fabricación no generaba residuos tóxicos.
La primera fábrica de producción de bicarbonato de sodio, con el método Solvay,
abrió sus puertas.
Actualmente hay muchísimas fábricas de producción de bicarbonato en
todo el mundo.
By. Marín, Rosa
Inés W30
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